Taza conmemorativa de la mítica cumbre del Montblanc, cuna del alpinismo. Su altitud fue revisada al alza, a los 4810 metros, por un equipo de topógrafos expertos en 2017. Hay numerosas rutas que conducen a su cumbre desde Francia, Suiza o Italia.
La cumbre más alta de los Alpes, tan amenazante como sublime, permaneció inexplorada durante mucho tiempo. La conquista del Mont-Blanc fue impulsada por el científico Horace Bénédicte de Saussure, curioso por llegar a esta cumbre visible desde Ginebra, de donde es originario. Ofrecería una recompensa a cualquiera que encontrase una vía de acceso.
El nombre de Mont-Blanc le viene de Pierre Martel. Este óptico y matemático, también ginebrino, se inspiró en la cúpula de las nieves eternas que lo cubren.
El 8 de agosto de 1786, Michel Paccard y Jacques Balmat, originarios de Chamonix-Mont-Blanc, llegaron a la cima y el año siguiente le llegó el turno a Horace Bénédicte de Saussure que subió asistido por Jacques Balmat. Estas escaladas históricas literalmente «allanaron el camino» a generaciones de guías y alpinistas.
Tanto si estás tomando tu primer café del día o el quinto, esta taza es la ideal para ti. Es robusta y brillante con un dibujo vívido que resistirá al microondas y al lavavajillas.
• Cerámica
• Dimensiones de la taza con capacidad de 11 oz: largo 9,8 cm (3,85″), diámetro 8,5 cm (3,35″)
• Apta para su uso en lavavajillas y microondas
• Producto base procedente de China









